Antioxidantes y la relación con la habilidad de aprender, recordar, concentrarse etc…

Influencia de antioxidantes en la función cognitiva

El cerebro necesita nutrientes para su formación, desarrollo y mantenimiento de sus funciones. Las diferentes células que lo componen necesitan alimentarse para cumplir estas funciones, y algunas de ellas necesitan nutrientes específicos para cumplir su papel dentro de la compleja estructura del cerebro.

La nutrición y los factores de crecimiento regulan el desarrollo cerebral durante los períodos fetal y postnatal. Todos los nutrientes son importantes para el crecimiento normal de las células neuronales.

El cerebro tiene prioridad sobre el resto de órganos en lo que se refiere a la utilización de nutrientes, y además está protegido por la barrera hematoencefálica, que actúa en algunos casos como filtro selectivo en el intercambio de nutrientes y en la eliminación de productos tóxicos resultantes del metabolismo celular.

El mantenimiento de las funciones cognitivas en grado óptimo es el factor principal en la calidad de vida. Los nutrientes como las vitaminas, oligoelementos y lípidos pueden modificar el riesgo de padecer alteraciones cognitivas y la aparición de demencias, en especial en grupos poblacionales de riesgo, como son los ancianos con malos hábitos alimentarios.

Antioxidantes

Una de las principales causas del deterioro cognitivo, y mejor documentadas, es el aumento del estrés oxidativo. El cerebro es particularmente propenso a ser dañado por los radicales libres, ya que contiene bajas concentraciones de antioxidantes, gran cantidad de ácidos grasos poliinsaturados en sus membranas neuronales, y necesita de un elevado consumo de oxígeno para mantener su actividad.

Los antioxidantes, al secuestrar radicales libres y eliminarlos de la circulación pueden tener un efecto preventivo frente a la peroxidación lipídica. Las vitaminas E y C, los carotenos, polifenoles (flavonoides) podrían reducir el daño neuronal producido por el estrés oxidativo.

Entre los carotenoides se encuentran las xantinas como la luteína, zeaxantina y betacriptoxantina y los carotenos como el licopeno, el alfa caroteno, el cis-beta caroteno y el trans-beta-caroteno, todos ellos se encuentran de forma natural en las frutas y verduras.

Sería conveniente recordar que el efecto de los antioxidantes frente al deterioro cognitivo o a la aparición de demencias, se refiere casi siempre a un grupo complejo de nutrientes y casi nunca a un nutriente específico.

Conclusión.

La mayor parte de los datos de que disponemos hasta nuestros días sobre la influencia de los nutrientes en la función cognitiva, sugiere que algunos macro y micronutrientes pueden tener un efecto preventivo sobre la aparición de enfermedades neurodegenerativas.

Usar los nutrientes en las proporciones correctas contribuye a mejorar la salud, tanto física como mental y debe tenerse en cuenta que el deterioro cognitivo lleva siempre apareado el riesgo de malnutrición por el cambio en los hábitos alimentarios.

-L.N. Lucia Vargas

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